En muchas casas, el jamón ibérico es el protagonista de reuniones, celebraciones y momentos especiales, pero cuando la pieza va llegando a su fin, surge la misma pregunta: ¿qué hacer con los restos del jamón para no desperdiciarlos?
La buena noticia es que cada parte del jamón ibérico puede tener una segunda vida en la cocina, aportando sabor y aroma a multitud de recetas.
El hueso y restos del jamón: la base de caldos y guisos
Lejos de ser un desecho, el hueso del jamón ibérico es un tesoro culinario.
Troceado y cocido lentamente, se convierte en la base perfecta para caldos, sopas y cocidos tradicionales.
Por ello y su sabor intenso es capaz de realzar cualquier guiso, desde unas lentejas estofadas hasta una crema de verduras.
Taquitos para arroces, pastas y tortillas
Las partes más cercanas al hueso, difíciles de cortar en lonchas, se pueden aprovechar en forma de taquitos.
Además, son ideales para añadir a un arroz meloso, una pasta salteada o incluso a una tortilla de patatas, aportando un toque ibérico que transforma recetas sencillas en auténticos manjares.
Croquetas y empanadas con restos de jamón
Las sobras del jamón ibérico picadas en pequeños dados son la base perfecta para preparar croquetas caseras cremosas y llenas de sabor.
También se pueden utilizar en rellenos de empanadas o empanadillas, combinándolos con bechamel o con verduras salteadas.
Migas y salteados tradicionales
Por ello, en la cocina más tradicional, los restos del jamón se aprovechan para preparar migas manchegas o extremeñas, donde se combinan con pan duro, ajo y pimientos.
También se pueden usar en salteados de verduras, aportando un contraste delicioso.
Aceite aromatizado con jamón
Una idea original es utilizar los recortes grasos para preparar un aceite aromatizado. Basta con calentarlos a fuego lento en aceite de oliva virgen extra, retirarlos y dejar enfriar.
El resultado es un aceite con sabor ibérico, perfecto para aliñar ensaladas, pastas o tostadas.
El jamón ibérico es un producto tan especial que se aprovecha de principio a fin desde el hueso hasta los recortes, cada parte tiene un papel en la cocina, permitiendo disfrutar de su sabor de muchas y distintas formas.
En Ibéricos de Salamanca apostamos por el aprovechamiento total, porque cada loncha y cada resto cuentan la historia de un producto único, elaborado con tradición y calidad certificada.
