Cuando se habla de tradición cárnica en Salamanca, hay nombres que se mantienen firmes en el tiempo. Industrias Cárnicas Iglesias, S.A., fundada en 1928, es uno de esos referentes en productos ibéricos que han sabido crecer sin perder su esencia.
Desde su enclave en Santa Marta de Tormes, la empresa se ha consolidado como un pilar fundamental del sector ibérico, combinando experiencia familiar, evolución constante y una apuesta firme por la calidad.
Con cuatro generaciones al frente, esta compañía salmantina ha hecho de la continuidad su mejor carta de presentación. Cada relevo ha sumado conocimientos, criterio y una visión renovada, pero siempre con la misma idea en mente: ofrecer productos ibéricos capaces de representar lo mejor de la tierra donde nacen.

Un compromiso que perdura desde 1928
El origen de Industrias Cárnicas Iglesias se remonta a casi un siglo atrás, momento en el que la familia Iglesias dio forma a un proyecto que, desde entonces, ha caminado de la mano de la tradición y el rigor artesano.
La constancia y el conocimiento acumulado a lo largo de décadas han permitido que la empresa conserve hoy un sello único, reconocible en todo lo que produce.
Esta trayectoria convierte a Cárnicas Iglesias en una de las compañías más veteranas de la provincia, una fortaleza que se traduce en control absoluto del proceso, experiencia técnica y una sensibilidad muy particular hacia el producto ibérico.
Jamones Ibéricos de Salamanca: el corazón de su producción
Dentro del catálogo de la empresa, destacan especialmente los jamones ibéricos y jamones ibéricos de bellota inscritos en la Marca de Garantía Ibéricos de Salamanca, un distintivo que avala el origen, la autenticidad y el método de elaboración de cada pieza.
La cuidada selección de materias primas, las curaciones lentas y el respeto por los tiempos de bodega son pilares que han acompañado a la empresa desde sus inicios.
El resultado: jamones equilibrados, aromáticos y con la personalidad propia que caracteriza a las piezas procedentes de la dehesa salmantina.






Una empresa familiar que mira al futuro
El carácter familiar de Cárnicas Iglesias no es un simple atributo: es la esencia de su manera de trabajar.
La cuarta generación, hoy al frente, mantiene vivo el legado mientras introduce mejoras tecnológicas y de control que garantizan productos seguros, homogéneos y de calidad premium.
Prueba de este compromiso es su certificación IFS, uno de los estándares internacionales más exigentes en materia de seguridad alimentaria.
Este sello respalda la seriedad del proyecto y refuerza la confianza de quienes buscan productos ibéricos con todas las garantías.
Salamanca como origen y destino
Instalada en la Carretera de Madrid nº 5 de Santa Marta, la empresa mantiene una relación profunda con la tierra que la vio crecer.
Este vínculo con Salamanca no solo forma parte de su historia, sino también de su identidad y de su forma de entender el sector cárnico: respeto por la tradición, conocimiento del entorno y un compromiso firme con la calidad del ibérico local.
Casi cien años después, la filosofía sigue intacta
Industrias Cárnicas Iglesias continúa trabajando con la misma dedicación que en 1928, guiada por una idea sencilla: que cada jamón que sale de sus instalaciones hable de Salamanca, de su cultura y de un oficio transmitido de generación en generación.
Su historia es la prueba de que, cuando se unen tradición y exigencia, el resultado trasciende el producto. Se convierte en legado.
