Elegir un buen jamón ibérico o un embutido de calidad no debería ser un juego de adivinanzas, por ello te traemos una guía de cómo leer bien una etiqueta a la hora de comprar un producto ibérico.
Sin embargo, muchas veces la etiqueta del producto puede generar dudas, especialmente si no estamos familiarizados con los términos que establece la normativa.
Por eso, desde Ibéricos Salamanca te explicamos de forma clara y sencilla cómo interpretar cada parte de una etiqueta de producto ibérico porque entender lo que compras es tan importante como disfrutarlo.
Tips para leer bien una etiqueta
1. El tipo de producto: no todo es jamón
Lo primero que necesitas saber para leer bien una etiqueta es la denominación del producto: jamón ibérico, paleta ibérica, lomo ibérico, chorizo o salchichón ibérico.
Cada uno de ellos tiene sus propias características, y es importante que el etiquetado sea claro y específico. Por ejemplo, no es lo mismo un “jamón curado” que un “jamón ibérico de bellota 100%”.
2. El porcentaje de raza ibérica
Este dato indica la pureza genética del cerdo del que procede el producto. Según la normativa vigente (RD 4/2014), debe aparecer de forma visible:
- 100% ibérico: padre y madre son ibéricos puros.
- 75% o 50% ibérico: resultado del cruce con cerdo de raza Duroc.
Consejo: El porcentaje de raza afecta al sabor, infiltración de grasa y precio. No es mejor ni peor, pero sí diferente. Saberlo te ayuda a ajustar expectativas.
3. El tipo de alimentación
Aquí es donde entra el famoso término “de bellota”, pero hay más clasificaciones que debes conocer. Cada una está asociada a un color de precinto, que verás también físicamente en la pieza:
- Precinto verde: cebo de campo ibérico (alimentación mixta con piensos y pasto, vida al aire libre).
- Precinto blanco: cebo ibérico (alimentado con piensos, criado en granja).
- Precinto rojo: bellota ibérico (alimentado con bellotas y pasto en montanera, 50% o 75% raza ibérica).
- Precinto negro: bellota 100% ibérico (la joya de la corona).
4. El lugar de elaboración
La etiqueta también debe incluir el lugar de producción, algo clave si quieres apostar por productos con tradición como los elaborados en Salamanca, cuna del ibérico por excelencia, por ello es necesario saber cómo leer bien una etiqueta.
Aquí se valora tanto el entorno (dehesas, clima) como el saber hacer de generaciones.
En Ibéricos Salamanca, cada pieza lleva el orgullo de nuestra tierra, porque elaboramos con la calidad que solo da la experiencia.
5. La marca y los sellos de calidad
Además del nombre comercial, presta atención a si la etiqueta incluye alguna marca de garantía, como “Ibéricos de Salamanca”, o si pertenece a alguna denominación de origen.
Estos sellos certifican que el producto ha pasado controles más exigentes de lo que marca la ley.
En resumen: para leer bien una etiqueta es elegir bien
Conocer los detalles que aparecen en una etiqueta de producto ibérico no es solo una cuestión de información, es una forma de valorar lo que consumes.
Saber si estás comprando un 100% ibérico de bellota o un cebo de campo, por ejemplo, cambia tu experiencia como consumidor.
En Ibéricos Salamanca, apostamos por la transparencia, la trazabilidad y la calidad sin atajos.
Por eso, cada etiqueta que ponemos en nuestros productos es una promesa que cumplimos bocado a bocado.
